sábado, 16 de junio de 2012

Co-creando

Ya había leído sobre el tema* y sin embargo aún me resistía frente a eventos, circunstancias e incluso personas. Consideraba que mi verdad era superior y el camino correcto por el que todas habíamos de transitar. Pero entonces recibí un correo con un anexo redacto por una tercera persona que con gran sentimiento nos pedía detenernos en la carrera loca e inconsciente de ver, juzgar y permanecer en lo que rechazamos, ya que de esa manera nos dirigíamos hacia la destrucción. 
Con mis lecturas comprendía la responsabilidad como co-creadora de mi realidad y ya había vivido en momentos en los que transformé mis relaciones a partir de un cambio en mi actitud y manera de ver a otra, con la compasión y la claridad que da ponernos en su lugar, como, por 
ejemplo, a principios de los 90s entré en un nuevo entorno laboral, en el que había una persona del mismo lugar de mi origen y creí que por ello sería quien me facilitara las cosas, pero fue totalmente lo contrario. Descubrí que me cuestionaba e incluso usó un espía para que constatara si hacía mi trabajo. Por tanto cada vez que entraba en contacto con ella mi pulso se aceleraba y sentía subir la rabia por mi garganta hasta que me detuve y dejé de asimilar su conducta como algo personal. La observé sin prejuicios y puede conocer su miedo, su secreto que permanece secreto y a la vez ser consciente de mi inseguridad, de la falta de confianza que hacía mi oficio carente de entusiasmo. Teníamos un mutuo terreno abonado para la discordia que al salir a la luz, verlo, cambió; nunca fuimos amigas, pero tampoco continuamos siendo enemigas y me desempeñé mejor, disfrutando en el quehacer cada oportunidad. 
La reflexión que recibí sobre nuestra participación en lo que ocurre en la vida global me dio la claridad sobre otro aspecto de nuestra interacción y es el de la energía que se acumula, tal cual como la atmósfera, y expande sin fronteras para llegar al Todo y unirse a otras formas similares para cobrar fuerza y manifestarse, vivirse. 
Es decir, si en mi ámbito individual me quejo, si critico, si maldigo, si hago de la revancha una ley, esa vibración es aún mas fuerte cuando se encuentra, en esa nube invisible para el ojo, con otros lamentos, juicios, blasfemias y venganzas y su presencia se concreta en guerras, pesares, desgracias, que también me arrasan y a lo que me rodea. 
Me pregunté entonces si esa es la huella de mi paso para lo que amo y a quienes amo. ¡De ninguna manera!.
Es mi intención co-crear con cada pensamiento, sentimiento, palabra y acto un hogar, una vecindad, una nación, un mundo, un universo en armonía y celebración, donde la risa y la plenitud sean los compases de la danza que honra el existir en todas sus formas y expresiones.
Co-creo para mi y para todas y es por eso que cada mañana agradezco el nuevo día y bendigo lo que encuentro a mi paso. Estoy atenta para descubrir lo nuevo que me ofrece belleza y alegría, así como lo que trae consigo una lección que podría inducirme a viejos hábitos de valoración y es ahí cuando me detengo para respirar y exhalar comprensión y benevolencia, primero conmigo misma y luego con el resto, consciente de mi aporte a la creación de las experiencias comunes que ratifican nuestra condición de UNA.             
                                                                  La paz es conmigo, la paz es con todos. 
*Louise Hay: usted puede sanar su vida y el Poder está dentro de ti./ Eckar Tolle: El Poder del Ahora y Una nueva Tierra.

viernes, 15 de junio de 2012

Encurtido de zanahoria

Zanahoria, Sal, 
Vinagre y Agua
 A raíz de la experiencia con la conserva en salmuera de los limones experimenté el mismo procedimiento con otras verduras como rábanos, remolacha y zanahoria. Fue un fiasco, se podrían. Lucas me sugirió el vinagre y recordé que Fukoka ponderaba los encurtidos japoneses en la alimentación sana.  Busqué información y terminé resolviéndolo con otros procesos como el blanqueado. Funciona muy bien y permite aprovechar las cosechas.
 
 Para desinfectar y lavar bien las verduras las coloco en agua de un día para otro y las escurro. Una vez secas al ambiente, las corto en rodajas.
Coloco al fuego agua con vinagre y cuando hierve agrego las zanahorias troceadas por unos 5 minutos y las saco y escurro nuevamente. Este proceso se conoce como blanqueado.


 
En frascos de vidrio esterilizados y con sal en el asiento añado las zanahorias hasta el cuello del mismo. Agrego primero agua, después vinagre y por último otra buena porción de sal. Tapo y marco para guardar por espacio de tres a cuatro meses.

jueves, 14 de junio de 2012

Galería: Las semillas de los árboles 2


Arboloco (Smallamthus Pyramidalis)
Mortiño (Hesperomeles Goudotiana)
Chilco (Baccharis L., Linnaeus, Hort)
Laurel de Cera (Morella Pubescens)
Espino Garbanzo (Duranta mutisii)
Jazmin (Jasminum officinale)
Holly (Cotoneaster pannosus)
 Mas información: http://www.opepa.org/index.php

miércoles, 13 de junio de 2012

Siempre hay luz


porque está dentro de mi. Soy yo, en mi conciencia de Ser la que proyecta lo exterior. Por eso cuando me veo a oscuras es un retorno al Ahora, donde puedo observarme a mi misma y retomar mi intención de irradiar, es decir vibrar, sin excluir, sin juzgar; atenta al instante donde únicamente puedo actuar y construir la armonía con la unidad que Soy. Cada momento es nuevo y sólo si estoy en él, presente, puedo ver su novedad.

martes, 12 de junio de 2012

Conservar semillas

Es una actividad de los momentos de lluvia como los que se presentan ahora en esta zona y que permiten crear un inventario de semillas de los frutos consumidos en la mesa o de los árboles, de tal manera que producimos menos basura y fortalecemos el atributo intrínseco de la existencia, la abundancia. 
Este procedimiento es útil para prevenir que una vez en la naturaleza las semillas se conserven protegidas de los depredadores naturales o de las inclemencias de un tiempo seco hasta cuando se den las condiciones propias de la germinación,
Lo aprendí leyendo a Masanobu Fukuoka*, que las dio a conocer con el nombre de Nendo dango y se trata de encapsular cada pepita en barro, que puede ser una combinación de arcilla y tierra, o simplemente tierra. Para ilustrar  el proceso usé sólo tierra, las semillas de un Dividi (CAESALPINIA SPINOSA) y conté con la colaboración de Marina. Gracias.
Se extrae la semilla, una vez la vaina que 
las contiene esté seca o si son de frutos 
se dejan secar sobre papel.
La tierra húmeda, para que sea maleable, 
se coloca una sola semilla.
Se hace la bolita del tamaño más pequeño posible, 
garantizando que toda al semilla esté encapsulada.
Se dejan secar, se guardan en una bolsa de papel y en verano se tiran, junto con otras elaboradas de igual manera y también de árboles para imitar la diversidad de los ecosistemas, en las áreas libres, especialmente deforestadas, para que cuando lleguen las lluvias éstas liberen la semilla y sea posible su germinación.
*La senda natural y La revolución de una brizna de paja.

lunes, 11 de junio de 2012

Backtoeden: San Antonio, Mayo 2012

Martha realiza una de las dos
fertilizaciones del mes en un Aliso
Al frente un árbol de Garrocho y atrás Jan fertilizando.
Martha coloca cobertura a una de las
eras composteras que nutren el suelo.
Nuevo follaje de un Roble.
Fotos Martha Ramírez y Jan Fischer